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Stress y el deporte


 

Stress. Consideraciones generales:

La búsqueda del ser humano por adaptarse al medio que lo rodea y enfrentar las dificultades que le presenta la vida es inherente a su propia naturaleza. Ya el hombre de las cavernas estaba sometido a una continua tensión debido a la lucha diaria por la supervivencia en un medio que le era hostil. Esta lucha lo mantenía en un grado de alerta, de atención constante que le permitía rápidas reacciones de defensa o de huida ante el ataque de una bestia feroz que amenazaba su integridad física.

 

Definición: el término stress significa tensión, fuerza o demanda que se ejerce sobre alguien o alguna cosa.

Por definición podemos decir que stress es una reacción inespecífica del organismo ante cualquier exigencia.

El Dr. Hans Selye, médico endocrinólogo nacido en Viena en 1907 fue quien comenzó a estudiarlo de manera científica. En el transcurso de su vida escribió numerosos libros y cientos de artículos sobre el tema, que era conocido desde mucho tiempo antes pero sin entidad propia.

En general, cualquier causa externa que actúa sobre nosotros provoca un síndrome. Dicho síndrome ayuda a la adaptación del individuo, pero esa adaptación puede provocar enfermedad. Cuando se adapta de manera normal el organismo permanece sano. Nos encontramos ante el eustress o stress positivo. Si no lo logra sobreviene la enfermedad, el stress negativo o distress que puede originarle graves problemas de salud e incluso la muerte.

El stress actúa sobre nuestro cuerpo y nuestra mente de la siguiente forma:Recibimos del medio externo una reacción de alarma.

  1. Recibimos del medio externo una reacción de alarma.
  2. A esta le sigue una fase de resistencia hacia el alarmógeno.
  3. La tercera etapa es de agotamiento. En ella se produce la adaptación o la enfermedad

Robbins S. menciona tres fuentes de stress que se adaptan a las relaciones laborales o a la vida diaria:

  1. Fuentes ambientales: cambios de tecnología, incertidumbre política y económica.
  2. Fuentes organizacionales: características del trabajo, roles de apoyo social, ambiente organizacional, políticas de comunicación, tipo de liderazgo y periodo de vida de la organización.
  3. Fuentes individuales: percepción, problemas familiares, problemas económicos, rasgos de personalidad.

Las fuentes pueden interactuar entre sí potenciando sus efectos. Las tensiones se acumulan hasta que desencadenan repercusiones visibles en el sujeto.

Siempre debemos mantener un grado de tensión adecuado que nos permita reaccionar de manera eficiente ante situaciones inesperadas, pero sin llegar a una acumulación patológica. Cuando ello sucede debemos tratar de hallar una válvula de escape a esas tensiones para llegar al equilibrio.

Entre las numerosas causas que conducen al stress podemos mencionar:

  • Perfeccionismo excesivo.
  • Imagen no realista de nosotros mismos.
  • No saber delegar responsabilidades.
  • Buscar la aprobación constante de lo que hacemos o decimos.
  • Ser muy desorganizados.
  • Creernos autosuficientes.
  • Preocuparnos en demasía por el futuro

Los signos y síntomas más frecuentes son:

  • Taquicardia.
  • Hipertensión arterial.
  • Temblores.
  • Sudor frío de manos y pies.
  • Tensión muscular.
  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de angustia.

Los factores desencadenantes hacen que entren en juego todos los sistemas orgánicos. El primero en reaccionar es el Sistema Nervioso Central, ya que el cerebro capta los cambios. Luego sobreviene una reacción hormonal donde están involucrados el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas suprarrenales, liberando hormonas al torrente circulatorio. Aquí debemos diferenciar al stress agudo que produce una reacción instantánea del crónico. Cuando se restablece el equilibrio se denomina Homeóstasis y si permanece el estado alterado nos hallamos ante la Halóstasis.

Todo los factores de stress envejecen y desgastan, dejando cicatrices químicas que permanecen en el cuerpo.

El tratamiento debe ser multifacético, donde intervienen el médico siquiatra, el sicólogo, el clínico y el endocrinólogo. También resultan de gran utilidad el tratamiento kinésico el yoga y el deporte.

Stress y Deporte

Una de las prácticas consideradas más beneficiosas para mantener la salud es la actividad física. Sea ésta el trabajo aeróbico ( marcha, trote, ciclismo, natación), el yoga y los deportes en general. Todos contribuyen a mejorar la salud, proteger al sistema cardio-respiratorio y aliviar las tensiones de la vida diaria, principalmente en los grandes centros urbanos.

El ejercicio físico estimula la liberación de endorfinas y serotonina que actúan de manera benéfica sobre nuestro cuerpo.

En este artículo nos referiremos a los efectos del stress desde la óptica de un deporte no muy difundido en nuestro medio, el tiro con arco. Tal vez resulte sorprendente, pero en las competencias de alto nivel es sumamente estresante.

En primer término debemos diferenciar los deportes explosivos, de contacto personal, que demandan un gran gasto energético en un tiempo breve, de los deportes de precisión como el tiro con armas de fuego, el golf y la arquería.

Hay deportes como la lucha, el boxeo, el rugby, el atletismo etc., donde en la etapa previa a la competencia hay tensión y ansiedad con liberación de adrenalina y cambios hormonales pero rápidamente se produce un equilibrio dinámico en todos los sistemas corporales y se eliminan los factores de stress debido a la gran descarga de energía.

En la arquería la acumulación de esas tensiones en la etapa de precompetencia influye de manera perjudicial en el deportista.

Existen diversas estrategias para enfrentar el stress. M. H. Anshel elaboró un modelo teórico de enfrentamiento que se conoce por la sigla COPE.

Su trabajo tiene una serie de características:, otorgándole al atleta un rol activo y consciente.. Se refiere al stress agudo y no descuida la conducta y la fisiología del deportista. Además tiene en cuenta el grado de rendimiento y capacidad del atleta.

Los factores que le dan forma son: (C), control emocional, (O), organización de los estímulos que producen stress, (P), plan de respuesta y (E), ejecución de habilidades.

Por otra parte, la Dra. en Sicología Deportiva Lisa Franseen hace una serie de consideraciones sobre el tiro con arco, refiriéndose en particular a los deportistas de muy alto nivel. Sugiere que cuando hay demasiada presión para ganar, esa misma presión puede hacer que se pierda. Y atribuye al error un efecto positivo cuando se lo usa para aprender del fracaso y así mejorar el rendimiento.

En nuestra experiencia personal en la línea de tiro hemos podido comprobar que tiradores de alto nivel cometen errores infantiles durante el desarrollo de un torneo importante. Vaya como ejemplo disparar sobre un blanco ubicado en un andarivel paralelo al suyo o tirar una flecha de más.

Lo que sucede, es que en el tiro, el deportista se siente obligado desde el comienzo a no fallar. Debe realizar sus disparos con perfección y situarlos en el diez. En otros deportes el rendimiento puede fluctuar y al final obtener un resultado meritorio.

A los tiradores se los ve tensos, nerviosos, con temblores en las piernas, dificultad para respirar y taquicardia. Las manos sudan y se distraen con facilidad. Esos mismos tiradores, cuando son observados en los entrenamientos logran altos puntajes pero bajo la tensión de la competencia fracasan rotundamente. Todo se produce por una serie de factores adversos que se suceden en un orden determinado:

 

  • Surgen pensamientos negativos que originan cambios fisiológicos.
  • Aumenta la tensión muscular.
  • Se pierde la concentración.
  • Aparecen signos de incoordinación.
  • Experimentan sensaciones desenfocadas de la realidad.
  • Sienten dudas sobre las habilidades aprendidas y fallan.

 

Stress. Consideraciones generales:

La búsqueda del ser humano por adaptarse al medio que lo rodea y enfrentar las dificultades que le presenta la vida es inherente a su propia naturaleza. Ya el hombre de las cavernas estaba sometido a una continua tensión debido a la lucha diaria por la supervivencia en un medio que le era hostil. Esta lucha lo mantenía en un grado de alerta, de atención constante que le permitía rápidas reacciones de defensa o de huida ante el ataque de una bestia feroz que amenazaba su integridad física.

 

Definición: el término stress significa tensión, fuerza o demanda que se ejerce sobre alguien o alguna cosa.

Por definición podemos decir que stress es una reacción inespecífica del organismo ante cualquier exigencia.

El Dr. Hans Selye, médico endocrinólogo nacido en Viena en 1907 fue quien comenzó a estudiarlo de manera científica. En el transcurso de su vida escribió numerosos libros y cientos de artículos sobre el tema, que era conocido desde mucho tiempo antes pero sin entidad propia.

En general, cualquier causa externa que actúa sobre nosotros provoca un síndrome. Dicho síndrome ayuda a la adaptación del individuo, pero esa adaptación puede provocar enfermedad. Cuando se adapta de manera normal el organismo permanece sano. Nos encontramos ante el eustress o stress positivo. Si no lo logra sobreviene la enfermedad, el stress negativo o distress que puede originarle graves problemas de salud e incluso la muerte.

El stress actúa sobre nuestro cuerpo y nuestra mente de la siguiente forma:Recibimos del medio externo una reacción de alarma.

  1. Recibimos del medio externo una reacción de alarma.
  2. A esta le sigue una fase de resistencia hacia el alarmógeno.
  3. La tercera etapa es de agotamiento. En ella se produce la adaptación o la enfermedad

Robbins S. menciona tres fuentes de stress que se adaptan a las relaciones laborales o a la vida diaria:

  1. Fuentes ambientales: cambios de tecnología, incertidumbre política y económica.
  2. Fuentes organizacionales: características del trabajo, roles de apoyo social, ambiente organizacional, políticas de comunicación, tipo de liderazgo y periodo de vida de la organización.
  3. Fuentes individuales: percepción, problemas familiares, problemas económicos, rasgos de personalidad.

Las fuentes pueden interactuar entre sí potenciando sus efectos. Las tensiones se acumulan hasta que desencadenan repercusiones visibles en el sujeto.

Siempre debemos mantener un grado de tensión adecuado que nos permita reaccionar de manera eficiente ante situaciones inesperadas, pero sin llegar a una acumulación patológica. Cuando ello sucede debemos tratar de hallar una válvula de escape a esas tensiones para llegar al equilibrio.

Entre las numerosas causas que conducen al stress podemos mencionar:

  • Perfeccionismo excesivo.
  • Imagen no realista de nosotros mismos.
  • No saber delegar responsabilidades.
  • Buscar la aprobación constante de lo que hacemos o decimos.
  • Ser muy desorganizados.
  • Creernos autosuficientes.
  • Preocuparnos en demasía por el futuro

Los signos y síntomas más frecuentes son:

  • Taquicardia.
  • Hipertensión arterial.
  • Temblores.
  • Sudor frío de manos y pies.
  • Tensión muscular.
  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de angustia.

Los factores desencadenantes hacen que entren en juego todos los sistemas orgánicos. El primero en reaccionar es el Sistema Nervioso Central, ya que el cerebro capta los cambios. Luego sobreviene una reacción hormonal donde están involucrados el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas suprarrenales, liberando hormonas al torrente circulatorio. Aquí debemos diferenciar al stress agudo que produce una reacción instantánea del crónico. Cuando se restablece el equilibrio se denomina Homeóstasis y si permanece el estado alterado nos hallamos ante la Halóstasis.

Todo los factores de stress envejecen y desgastan, dejando cicatrices químicas que permanecen en el cuerpo.

El tratamiento debe ser multifacético, donde intervienen el médico siquiatra, el sicólogo, el clínico y el endocrinólogo. También resultan de gran utilidad el tratamiento kinésico el yoga y el deporte.

Stress y Deporte

Una de las prácticas consideradas más beneficiosas para mantener la salud es la actividad física. Sea ésta el trabajo aeróbico ( marcha, trote, ciclismo, natación), el yoga y los deportes en general. Todos contribuyen a mejorar la salud, proteger al sistema cardio-respiratorio y aliviar las tensiones de la vida diaria, principalmente en los grandes centros urbanos.

El ejercicio físico estimula la liberación de endorfinas y serotonina que actúan de manera benéfica sobre nuestro cuerpo.

En este artículo nos referiremos a los efectos del stress desde la óptica de un deporte no muy difundido en nuestro medio, el tiro con arco. Tal vez resulte sorprendente, pero en las competencias de alto nivel es sumamente estresante.

En primer término debemos diferenciar los deportes explosivos, de contacto personal, que demandan un gran gasto energético en un tiempo breve, de los deportes de precisión como el tiro con armas de fuego, el golf y la arquería.

Hay deportes como la lucha, el boxeo, el rugby, el atletismo etc., donde en la etapa previa a la competencia hay tensión y ansiedad con liberación de adrenalina y cambios hormonales pero rápidamente se produce un equilibrio dinámico en todos los sistemas corporales y se eliminan los factores de stress debido a la gran descarga de energía.

En la arquería la acumulación de esas tensiones en la etapa de precompetencia influye de manera perjudicial en el deportista.

Existen diversas estrategias para enfrentar el stress. M. H. Anshel elaboró un modelo teórico de enfrentamiento que se conoce por la sigla COPE.

Su trabajo tiene una serie de características:, otorgándole al atleta un rol activo y consciente.. Se refiere al stress agudo y no descuida la conducta y la fisiología del deportista. Además tiene en cuenta el grado de rendimiento y capacidad del atleta.

Los factores que le dan forma son: (C), control emocional, (O), organización de los estímulos que producen stress, (P), plan de respuesta y (E), ejecución de habilidades.

Por otra parte, la Dra. en Sicología Deportiva Lisa Franseen hace una serie de consideraciones sobre el tiro con arco, refiriéndose en particular a los deportistas de muy alto nivel. Sugiere que cuando hay demasiada presión para ganar, esa misma presión puede hacer que se pierda. Y atribuye al error un efecto positivo cuando se lo usa para aprender del fracaso y así mejorar el rendimiento.

En nuestra experiencia personal en la línea de tiro hemos podido comprobar que tiradores de alto nivel cometen errores infantiles durante el desarrollo de un torneo importante. Vaya como ejemplo disparar sobre un blanco ubicado en un andarivel paralelo al suyo o tirar una flecha de más.

Lo que sucede, es que en el tiro, el deportista se siente obligado desde el comienzo a no fallar. Debe realizar sus disparos con perfección y situarlos en el diez. En otros deportes el rendimiento puede fluctuar y al final obtener un resultado meritorio.

A los tiradores se los ve tensos, nerviosos, con temblores en las piernas, dificultad para respirar y taquicardia. Las manos sudan y se distraen con facilidad. Esos mismos tiradores, cuando son observados en los entrenamientos logran altos puntajes pero bajo la tensión de la competencia fracasan rotundamente. Todo se produce por una serie de factores adversos que se suceden en un orden determinado:

Para contrarrestar esa serie de elementos que inducen al error es muy útil entrenar las habilidades mentales del deportista.

Se debe comenzar por ignorar lo que no depende de nosotros mismos y mejorar lo que tenemos bajo nuestro control, como los pensamientos positivos y el nivel de excitación. En el tiro con arco, el temor que se produce al situarse frente al blanco el día de la competencia se denomina "Pánico al amarillo". El factor estressor es el amarillo del centro de la diana que se debe impactar.

Los elementos positivos de que disponemos para enfrentar al stress con probabilidades de éxito son variados.

Repetición y ensayo de la competencia:

Durante los entrenamientos previos repetir completo el desarrollo del torneo, con la misma cantidad de flechas disparadas, las mismas distancias y en lo posible bajo condiciones similares de luz, viento, ruido ambiental, etc. Conocer con antelación el lugar de la competencia tanto sea de sala o al aire libre.

Visualización:

Repetir todo el proceso técnico del disparo fijando la mente en cada paso. Visualizar mentalmente el campo de tiro y todos los aspectos referentes a la competencia para evitar imprevistos.

Relajación:

Utilizar las técnicas de relajación y el yoga para condicionar a los músculos y mantenerlos con el tono óptimo, sin tensiones ni contracturas.

Control respiratorio:

Durante los entrenamientos y antes de la competencia practicar respiración diafragmática y control de la respiración. Estas técnicas ayudan a evitar vibraciones en la caja torácica y oxigenar de manera adecuada el cerebro y los músculos.

Control del material:

Revisar minuciosamente el equipo para no encontrarse con sorpresas desagradables en el momento de la competencia.

Control mental:

En los arqueros de elite es muy útil el apoyo del sicólogo deportivo que contribuye a reforzar los mecanismos mentales del deportista.

En los arqueros olímpicos se estima que un 80% del éxito depende de la estabilidad emocional y la fuerza mental del individuo.

Durante el torneo el arquero debe mantener la mente en el presente, focalizando en el blanco todas sus energías. Debe seguir mentalmente cada uno de los movimientos que realiza, que siguen un determinado orden automatizado con anterioridad. No debe pensar en el disparo y en el impacto en el blanco, porque están en el futuro y producen inseguridad y temor.

Cada disparo vale por si mismo y luego de ejecutado es pasado. No desanimarnos por un tiro fallido, pensar en el que estamos realizando.

Conclusiones: El tiro con arco es un deporte que practicado como pasatiempo los fines de semana ejerce un efecto relajante y tranquilizador en el deportista, por ser una actividad silenciosa y que se realiza al aire libre. No sucede lo mismo en los tiradores de alto nivel cuando compiten en torneos clasificatorios o en competencias internacionales. En éstas circunstancias el grado de tensión es muy alto y los resultados dependen en su mayor parte de la preparación mental para enfrentar la prueba. Debemos diferenciar aquí los deportes cíclicos puros o de traslación (remo, natación, patín, etc.)que son los más exigentes y cuyos resultados dependen en un 90% de la preparación física de los cíclicos impuros (disco, bala, gimnasia deportiva, arquería, etc.) donde el gesto ha sido practicado mucho tiempo antes creándose un engrama motriz y el resultado depende un 40% de lo físico y el 60% restante lo determinan factores sicológicos y en menor grado el azar. En los deportes acíclicos (fútbol, basquet, tenis, etc) las condiciones cambian totalmente porque no se puede predecir en movimiento futuro y dependen en gran medida del azar.

Lo esencial es manejar de forma acertada las estrategias de enfrentamiento al stress antes descriptas para alcanzar los resultados esperados, ya que sólo con el perfecto dominio de la técnica no es suficiente.

 

Héctor A. Cirigliano
Lic. en Kinesiología y Fisiatría
Instructor del Club Universitario de Arquería


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